Cansado. Sí, cansado. Así es exactamente cómo me siento ahora después de dedicar todo un fin de semana -y unos días más-, un aproximado de 20 horas, a la corrección de un trabajo que, en teoría, iba a ser muy simple.
Sé que es cansado y tedioso revisar, pero también tiene un lado gratificante cuando uno nota que sus alumnos siguen un camino en línea recta, que van mejorando en el proceso de aprendizaje. Sin embargo, y para mi mala suerte, no siempre es así. En este último trabajo que he corregido me he topado con diversos errores que deberían estar resueltos a estas alturas del curso.
Llevo muchos años como asistente de cátedra en la universidad donde estudio y estoy muy preocupado porque este año tengo un duro reto.
Una gran meta que consiste en enseñar a un grupo, que necesita de mucha ayuda, para superar ciertos problemas que impiden, en este caso, escribir un texto de manera clara y simple.
Y así es como nació este bitácora, cuyo nombre en un inicio acompañaba a mis tuits, con el fin de poder realizar esa misión, digamos, educativa. En este medio escribiré acerca de algunos errores comunes que cometen mis estudiantes y explicaré la manera cómo superarlos. Además, desarrollaré parte de la teoría, pautas, últimos reportes, qué sé yo, cualquier cosa que les permita hacer un mejor trabajo y un mejor desempeño. [Eso no exime que algún día encuentren algún post relacionado a la industria musical o el marketing, otras disciplinas de mi gusto].
Quizá muchos o muchas, hay que especificar porque estamos en una época donde se reclama la igualdad de género, no saben a lo que me estoy refiriendo concretamente, pero esa es la idea porque no es necesario que todos me entiendan...
Vamos a ver qué pasa en la vida de este blog, veamos si puedo alimentarlo como se debe para que sea de verdadero provecho. Mucha suerte, Alan, en esta nueva aventura. [Y espero que no te metas en problemas].
No hay comentarios:
Publicar un comentario